Los libros solo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.
Zweig desarrolla, en estas páginas, una de sus más memorables ficciones, una novela indispensable que con un estilo contundente y hermoso nos introduce en los recovecos y los misteriosos resortes de la emoción amorosa. Una historia que contiene todos los ingredientes para convertirse en inolvidable para el lector; el azar como metáfora de la pasión vital, una estructura narrativa bella y elegante por la que gravitan unos personajes humanos y fascinantes, y una solución argumental deslumbrante.
Nos encontramos ante una de las piedras angulares de la literatura de entreguerras, ambientada en los años previos a la Primera Guerra Mundial, ante una nouvelle imperecedera, publicada primero en inglés y editada posteriormente en Leipzig, en 1926, que nos sumerge, como un torbellino, desde la primera a la última página, en los insondables abismos del alma humana.
Los libros solo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido





