Para Stella Díaz Varín, la palabra podía ser una llama que
lo incendiaba todo. En cada frase, en cada fragmento de
estas declaraciones, arde la conciencia de una poeta que se
supo destinada a la intemperie. Su voz firme no concede ni
complace: interroga, desafía, se alza contra el silencio y la
omisión que durante tanto tiempo quiso envolverla.
Por eso, en No hallar la palabra. 100 apuntes sobre
poesía y vida, queda el testimonio de quien vivió la poesía
como una forma de insurrección. Díaz Varín –una de las
presencias más intensas y desbordantes de la poesía
chilena– habla del oficio con la misma pasión con que vivió,
del cuerpo y la palabra como territorios políticos, del precio
de existir en un mundo donde escribir era, para una mujer,
un gesto de desobediencia.
Entre la lucidez y la herida, entre la furia y la
ternura, este libro reúne la memoria de una voz que no se
apaga, que vuelve a renovar su actualidad. Porque para
Stella Díaz Varín la poesía no fue una vocación: fue una
forma de estar viva.
Stella Díaz Varín (1926-2006). Poeta destacada y sobresaliente de la
llamada Generación del 50, nació el 11 de agosto de 1926 en La Serena,
pero viajó a la capital a comenzar su formación, ciudad en la que residió
hasta sus ochenta años.
Su postura política la ubicó en sus comienzos dentro de la izquierda
partidista, pero luego desde el trotskismo terminó convertida en una
adelantada al punk de la escena cultural santiaguina. Denominada como
“La Colorina”, no dudó en tensar su mirada provocadora para
desentrañar desde el dolor las formas de la resistencia poética sin
definiciones: “No hay poesía de mujeres y poesía de hombres; tampoco
hay poesía de homosexuales ni de lesbianas. Hay una poesía”.
Sus libros publicados son: Razón de mi ser (1949); Sinfonía del hombre fósil y otros poemas
(1953); Tiempo medida imaginaria (1959); Los dones previsibles (1992); Poesía (La Habana, 1994);
(Con)vivientes en la palabra (2002), y Obra reunida (2011). Dos libros de perfiles y entrevistas suyos –Stella
Díaz Varín de Álvaro Ruiz (2017) y La palabra escondida: conversaciones con Stella Díaz Varín de Claudia
Donoso– buscan aportar a la configuración de una obra y figura que seguimos describiendo: “La poesía
para mí es un compromiso con la vida”.
Fallece el 14 de junio de 2006 en Santiago.





